Blog PokerMundi

Abril 18, 2008

“Es Malo Hacer Siempre Apuestas Buenas”

Guardado en: Estrategias — matiasdema @ 7:56 pm

Por - Chris Ferguson

Si has estado siguiendo mi Desafío de $0 a $10,000, sabrás que me tomó cerca de nueve meses convertir $0 en $100, otros nueve meses para convertir $100 en $10,000. Y aunque logré mi objetivo principal, decidí continuar jugando y rápidamente incrementé mi bankroll a $28,000. Tres meses más tarde, sólo me quedaban $9,000.

Obviamente, tuve una racha malísima de pérdidas, pero no era debido a mal golpes. Sino que ha hacer apuestas malas continuamente, cada vez que yo tenía Q-Q, mi oponente tenía A-A – cada vez que yo tenía A-Q, mi oponente tenía A-K. Esto sucede a veces, pero el hacer una apuesta mala, no siempre significa que hayas hecho algo mal.

Por ejemplo, si mi oponente va all-in antes del flop porque tiene K-K, y yo tengo A-A, ¿significa esto que él es un mal jugador porque hizo una apuesta mala? ¿O que yo soy un jugador de poker excelente porque hice una apuesta buena? Obviamente que no, porque si nuestros roles fueran invertidos, sería yo quien termina en banca rota. Los dos jugamos la mano de forma correcta; el hecho de que él estaba en desventaja no significa que jugó mal. Simplemente tuvo la mala suerte de recibir K-K cuando yo ligué A-A.

Concentrándote demasiado en hacer apuesta buenas, en realidad, puede terminar siendo parte de jugar mal. Se oye a mucha gente protestar, “Yo siempre hago apuestas buenas, pero sigo perdiendo… ¡Es increíble!” La mayoría de estos jugadores simplemente no recuerdan los momentos en los que tuvieron suerte con la peor mano. Pero algunas personas en realidad sí hacen apuestas buenas la mayoría del tiempo. Puede ser difícil de creer, pero estas personas están experimentando el porcentaje correcto de manos que van a perder – lo que sucede es que esas perdidas resultan en los jugadores quedando fuera del torneos porque están jugando demasiado tight.

Supongamos que estoy jugando mano a mano y voy a ir All-in con AA, KK o QQ. Mi oponente me está atacando por frente y costado subiendo en todas las manos, y apostando all-in con cualquier dos cartas. Finalmente, yo ligo un par de Ases y él apuesta All-in otra vez. Aunque yo gane esta mano, piensa en la cantidad de fichas que él me ha quitado ya, mientras yo esperaba mi par fuerte en las cartas de mano.

Él ya me ha ganado 1,000 fichas antes de poner mis últimas 1,000 en el pozo – aunque mi decisión de jugar todo es correcta, estoy recuperando solamente 1,000 fichas. Por lo tanto estoy empleando una estrategia muy pobre al esperar por manos que no llegan con suficiente frecuencia, porque aunque gane esta mano, al final solamente recupero mi dinero, y tampoco hay garantías de que la gane. Es más, las fichas que mi oponente está poniendo en el bote, las ha acumulado con todas las veces que yo me he ido al mazo, así que ahora, aunque esté en desventaja con sus cartas, está jugando gratis.

Hasta los mejores jugadores hacen apuestas malas de vez en cuando, especialmente jugando contra alguien extremadamente tight. Pero en realidad, a la larga terminan ganando, con todos esos botes pequeños que se embolsan cuando sus oponentes no están dispuestos a desafiarles las subidas sin tener una mano fuerte. Esto significa que si te esfuerzas demasiado en hacer apuestas buenas todo el tiempo, eres muy susceptible a los faroles y a la larga vas a perder mucho más seguido.

Perder duele, especialmente cuando parece que haces apuestas malas en cada mano que juegas. Sin embargo, si logras mantener la calma y evitar entrar en tilt, es posible sobrevivir la tormenta sin tener que hacer cambios drásticos a tu juego. Mantente enfocado en jugar bien. Y aunque te encuentres “haciendo apuestas malas” de vez en cuando, a la larga terminarás ganando.

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